Compositor: Howard Shore Productor: Howard Shore y Suzana Peric Orquestaciones: Howard Shore Director de orquesta: Howard Shore Orquesta: The London Philharmonic Orchestra y The New Zealand Symphony Orchestra Año lanzamiento: 2001 Discográfica: Reprise Records Duración: 71:24 min Calificación: Pistas: 1. The Prophecy (3:54) 2. Concerning Hobbits (2:55) 3. The Shadow of the Past (3:33) 4. The Treason of Isengard (4:01) 5. The Black Rider (2:48) 6. At the Sign of the Prancing Pony (3:14) 7. A Knife in the Dark (3:34) 8. Flight to the Ford (4:15) 9. Many Meetings (3:05) 10. The Council of Elrond (Enya) (3:49) 11. The Ring Goes South (2:03) 12. A Journey in the Dark (4:20) 13. The Bridge of Khazad Dum (5:57) 14. Lothlorien (4:34) 15. The Great River (2:43) 16. Amon Hen (5:02) 17. The Breaking of the Fellowship (7:21) 18. "May It Be" (Enya) (4:16)
Otros: Coros: The London Voices The London Oratory School Schola Solo Vocals: Enya, Edward Ross, Elizabeth Fraser y Mabel Faletolu |
Creo que hoy no es necesario hacer una introducción sobre la película a la que pertenece la banda sonora del análisis. Su título, sus actores, la novela en la que se basa y la taquilla que recaudó en todo el mundo hablan por si solos. El faraónico proyecto del que se hizo cargo Peter Jackson ha dado mucho de que hablar, tanto para bien, como para mal. Pero cuando las críticas se refieren al apartado musical, suelen tirar más hacia lo positivo. Después de que sonaran varios nombres como posibles encargados de componer la partitura de la trilogía, finalmente se hizo oficial que Howard Shore compondría la música. Aunque algunos dudaron de la posible efectividad de Shore al mando de un score de este tipo, otros no dudamos en que nos podría ofrecer un trabajo de muy buena calidad. Y así fue.
Shore ha sabido darle el color y la textura necesarios a la música de la trilogía, un sonido épico, pero a la vez mágico y misterioso, y sobretodo, con muchos coros. Llama también la atención el efectivo uso de los leit motivs, por el hecho comentado por el propio Shore de concebir este trabajo como si de una ópera se tratara. Veamos cuales son esos leit motivs, o por lo menos los más importantes.
“Concerning Hobbits” es el tema relacionados con la Comarca y sus peculiares habitantes, los hobbits. Una melodía divertida y juguetona describe a la perfección a tan ilustres persojanes, joviales y despreocupados de todo lo que sucede más allá de sus fronteras.
A partir de la mitad del corte “A Knife in the Dark” podemos escuchar el motivo de los villanos de la película, acompañando tanto a los orcos que van tras los protagonistas, como a un Gandalf cautivo en Isengard, la torre de Saruman. Con un ritmo marcado por la percusión, la sección de viento, haciendo uso de los grabes, crea un sonido ligeramente macabro que acabaremos relacionando con orcos y otras temibles criaturas.
Un tema que casi no se oye en este disco, pero que tiene en parte igual importancia, es el del anillo. Aunque abre la partitura sonando cuando aparece el título de la película, en la edición que hoy nos concierne aparece en la parte final de “The Great River”, una melodía sencilla, pero a la vez llena de misterio.
“The Council of Elrond” se inicia con el tema de amor entre Aragon y Arwen, a cargo de Enya, que también interpreta el tema de los créditos finales, “May It Be”. El protagonismo de este motivo lo tiene básicamente la voz de la cantante, profunda y llena de sentimiento, que plasma de forma muy eficiente los sentimientos de una relación aparentemente condenada al fracaso.
Aunque el tema más importante y más recordado de esta película es, sin duda, el de la Comunidad del Anillo, formada por hombres, hobbits, un mago, un enano y un elfo. Este leit motiv se oye incompleto, o con poca fuerza, durante varios momentos de la película, sonando en su totalidad y con mucha potencia en “The Council of Elrond”, cuando se forma la Comunidad del Anillo y están todos juntos por primera vez.
El tema de la Comunidad del Anillo sonará pocas veces completo (“The Ring Goes South”, “The Bridge of Khazad Dum”), ya que no durarán mucho los nueve miembros de la misma juntos. A partir de entonces volveremos a escucharla desfragmentada, con menos fuerza.
Una característica importante y que predomina gran parte de la partitura son los coros, y durante la audición del disco encontraremos una amplia variedad de los mismos. “The Prophecy” hace, nada más iniciarse el disco, un gran uso de ellos, de forma potente y contundente dan al corte encargado de acompañar al prólogo de la película un sonido totalmente épico. Para Rivendel, en cambio, los coros son más suaves, sonando mucho más calmados, dando una sensación de tranquilidad, de que el tiempo se para allí. “Many Meetings” recrea la parada que hacen los hobbits en la tierra de los elfos, y muestra este uso de las voces. Pero en “Lothlorien”, aunque también hablamos de un poblado élfico, los coros suenan más misteriosos, con un sonido más apagado, provocado ello quizá por la leyenda de la Reina élfica que habita por esos bosques. Para las jornadas en las minas de Moria, (“A Journey in the Dark”, “The Bridge of Khazad Dum”) el coro pasa a ser masculino, recreando así la personalidad de los enanos, muy masculinos, incluso las mujeres (según se cuenta en “Las Dos Torres”).
Durante toda la partitura, Shore hace un gran uso de los leit motivs antes mencionados, utilizándolos para hacer referencias a la Comarca, los hobbits, los orcos, la Comunidad del Anillo… Todo ello perfectamente orquestado y acompañado de forma muy efectiva con el coro, cuando la ocasión lo merece.
Shore demostró con esta primera parte de “El Señor de los Anillos” que su elección para encargarse de la música fue muy acertada, componiendo una partitura potente y efectiva con las imágenes que se nos ofrecían. Y algo no menos importante, creando una gran expectativa entre los aficionados por ver que es lo que compondría para las secuelas de la trilogía.
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